LA CAPACITACIÓN DE CONSEJERAS CABA, ¡EN SU RECTA FINAL!

Después de más de tres meses de capacitación online y de haber superado distintas dificultades, estamos felices de ver crecer cada día el entusiasmo y compromiso de las futuras consejeras en derechos CABA.

Dificultades, sí, que llegaron de la mano del contexto de pandemia y de la necesidad de reformular nuestra formación presencial de consejeras como capacitación online. Así, con la pandemia al hombro, comenzamos a utilizar WhatsApp como principal canal de comunicación y acceso al material de la formación, y establecimos reunirnos cada semana a través de Facebook Messenger.

Con el objeto de conseguir el máximo interés de las asistentes, resolvimos emplear el video como soporte para el desarrollo del material didáctico de la capacitación. A través de estos videos, concebidos como unidades temáticas de entrega semanal, las participantes tienen acceso a los distintos recursos. Entre ellos, cada módulo dispone de esquemas de los principales contenidos, podcast de ampliación y desarrollo de la temática, y actividades de desarrollo. Estas actividades se plantean también en múltiples formatos, que van desde el formulario de Google, de opción múltiple o verdadero/falso, al planteamiento de crucigramas vinculados con los aprendizajes. Gracias a estas ejercitaciones, observamos el grado de comprensión de los contenidos de cada una de las participantes.  

En cuanto a la dinámica de los encuentros virtuales, planteamos comenzar con una actividad de repaso de la unidad anterior, seguida de una breve exposición de los contenidos del módulo nuevo por parte del equipo de coordinación. Dinámica que en cualquiera de los casos, prioriza la participación a la exposición teórica, favoreciendo la escucha de todas las voces y experiencias. En esta línea, fomentamos como práctica la resolución de hipotéticos casos de consulta, a fin de dotar a las asistentes de estrategias para su futuro desempeño profesional. Al mismo tiempo, esta concepción participativa del proceso de enseñanza-aprendizaje resulta mucho más atractiva para las integrantes del grupo y facilita los aprendizajes.

La virtualidad trajo nuevos obstáculos, como los problemas de conectividad, la diferencia en las posibilidades de acceso a las plataformas o la imposibilidad de asistir a las reuniones por atender las tareas de cuidado. A pesar de todo, quince futuras consejeras participan de forma activa de las reuniones online desde los barrios de Retiro, Pirelli, Piedra Buena, Lugano, Barracas y Ciudad Oculta.

Durante estos meses de formación, hemos abordado temas como la diversidad y la ley de identidad autopercibida; el concepto de género, los roles y estereotipos; la salud sexual y procreación responsable; la ESI; el aborto, la ILE y el proyecto IVE; la violencia de género, sus tipos y el círculo de la violencia; el noviazgo violento; los aspectos legales de la violencia contra las mujeres o la trata de personas.

A esta altura del proceso de capacitación, las futuras consejeras demuestran haber ganado en autonomía para expresarse frente al resto, realizando planteos de mayor complejidad y ofreciendo miradas críticas sobre las problemáticas presentadas. Además, es palpable la paulatina creación de un sentimiento de grupo entre las participantes, aspecto que siempre hemos considerado de vital importancia en esta capacitación y que tan difícil de conseguir resulta en la modalidad virtual.

Ya en la recta final de la formación, y tras haber sorteado los no pocos obstáculos de esta nueva experiencia, nos sentimos tremendamente afortunades de ser partícipes de un proceso de enseñanza-aprendizaje tan enriquecedor como el construido. Y lo mejor es que dentro de poco… ¡egresamos!